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Blanca Estela Gaona López

La violencia puede  manifestarse a través de lo que pensamos y  sentimos;  y por ende lo expresamos dando como origen, lo que llamamos  “un mundo conflictivo”, estas expresiones las evaluamos como negativas de acuerdo a nuestra cultura.

Comúnmente, la violencia la relacionamos con guerras, con el ejército, la economía,  la política,  la ideología, en la familia, en la enseñanza y en la cultura, pero ¿Habrá un factor que la genere?

 

¡El instinto! Es un factor que desencadena la violencia y esta agresividad es básica para la supervivencia de la especie; existe y debe manifestarse o expresarse de acuerdo a Kart Lorenz, él plantea  que para la formación de los vínculos de unión, apareamiento (amor y sexo) y confraternización (amistad y parentesco) tiene el instinto de agresión.

¿El instinto justifica la violencia verbal y directa (homicidios, genocidios, asesinatos, etc.?

 

Como sociedad estamos acostumbrados a ver la violencia como un factor de agresividad hacia terceros, y en ocasiones la vemos como algo normal, esta última es la que llamó “Violencia Sin Rostro”.

“Violencia Sin Rostro” surgió de la observación que normalmente hago en mi entorno, es decir, observando el comportamiento de los hombres hacia una mujer, de la publicidad y como las niñas inocentemente se sumergen en lo que ven, escuchan o imitan, al menos, en caso de esta serie.

OSCURIDAD SOBRE LA LUZ - BLANCA GAONA.jpg

Blanca Estela Gaona López

Oscuridad sobre la luz (Serie Violencia Sin Rostro), 2017

Técnica mixta

"Este collage surge de ese instinto que nos menciona Kart Lorenz, el instinto de apareamiento sexual ¿Cuántas veces hemos visto o incluso hemos vivido esta  actitud sexual que tiene un hombre hacia una mujer?, las miradas lascivas, las agresiones sexuales que hasta cierto punto convierten a una mujer  un mero objeto sexual, porque aquí la mujer no está dando  su consentimiento, no es lo mismo sentirse deseada por la pareja en la intimidad a que nos estén desnudando en la calle hasta convirtiéndonos en un objeto de carne sin identidad; por ese instinto, ¿Cuántos hombres no han asesinado a mujeres por el simple hecho de sentirse más fuertes que ella, creer que tienen el control  o simplemente porque no saciaron sus instintos sexuales?; por ello, en la composición se ve una base de notas periodísticas de abusos sobre mujeres de diferentes partes del mundo, porque no es algo local, es un fenómeno social y cultural que se da en la mayoría de los países, también hay una mujer sin rostro, cuyo cuerpo está formado de senos y nalgas, porque una “mujer” es solo carne, ni siquiera es una persona, no importa su identidad o su inteligencia; alguna vez escuche un comentario; “… que solo es meterlo, total no se le va a ver la cara” – ¿Qué nos dice?, que no importa el rostro de esa mujer, mientras cumpla con su cometido, en fin; por otro lado, alrededor de esta mujer hay frases que solemos escuchar en la calle y que dan risa;  y las tomamos como algo normal, puesto que no he visto a una  mujer y me incluyo, a pararnos y poner a ese “sujeto” en su lugar, quizá sea por miedo, inseguridad o por no darle más su importancia, y; por último, el esquema de una corbata, aun en esta época, en el ámbito laboral, debería de haber una seguridad e igualdad profesional, pero el caso es que el hombre sigue  intimidando y se intimida por el éxito de su contraparte, algunos, no todos,  lo que genera violencia o en su defecto, ella es acosada  sexualmente por alguien de  alto rango, por lo tanto, la corbata no es más que el símbolo de poder de un hombre hacia la mujer.

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